La pandemia de coronavirus y la cuarentena golpearon sensiblemente a la economía global, y la Argentina no fue la excepción: en el segundo trimestre del 2020 el PBI cayó casi 20%, la inversión casi 40% y el consumo privado 22% interanual, según datos de la consultora Ecolatina.

"Como resultado, la formación bruta de capital fijo volvió a los niveles de quince años atrás, a la vez que el consumo de los hogares retrocedió más de una década. El desplome de los ingresos reales y la destrucción de empleo, además de la extrema incertidumbre, explicaron esta dinámica", plantea un informe de la consultora.

En este sentido, se observa una recuperación a dos velocidades: mientras la inversión ya está un 20% arriba de los niveles prepandemia, el consumo privado sigue 6% por debajo. 

"Vale marcar que la inversión tiene un comportamiento mucho más volátil que el resto de los componentes de la demanda: históricamente, cae más rápido, pero también se recupera con mayor velocidad", explica el informe en primer lugar.

"El consumo tiene un piso 'esencial', que le impone un límite a su caída, mientras que la falta de perspectivas de crecimiento golpea a la inversión mucho más fuertemente. La posposición de proyectos productivos puede ser mucho más fuerte que la de compras 'inmediatas'", agrega.

A modo de ejemplo, Ecolatina remarca que la inversión cayó más del triple que el PBI en el promedio de las últimas tres recesiones (2014, 2016 y 2018-2019). "Mientras que la actividad se contrajo en torno al 4% durante los trimestres recesivos, la formación bruta de capital fijo -el nombre 'técnico' de esta variable en las cuentas nacionales- cayó 15%", concluye.