“Creo en lo que dice que mi hija Nahir, que quien mató a Pastorizzo fue su padre”, declaró acompañada por su abogada Raquel Hermida Leyenda.

Cuando Nahir reveló su secreto, sus padres se separaron: “No aguantaba más, llevaba cuatro años callando esto y el cuerpo me estaba por estallar”, argumentó la joven condenada.

No obstante, este lunes se conoció que la Fiscalía desestimó la denuncia porque el hecho ya había sido juzgado en distintas instancias y debía esperarse lo que resuelva la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Sin embargo, Hermida Leyenda logró que a Galarza le dieran la restricción perimetal: “No pedimos la exclusión porque Galarza ya se fue. Y además le dieron a Yamina un botón antipánico, y se le dará seguridad a Nahir en la cárcel donde cumple condena perpetua por un crimen que no cometió”, dijo la abogada a Infobae.

La letrada se mostró molesta con los funcionarios judiciales, uno de los cuales la elogió: “Si usted elogia mi accionar es para compensar que no van a hacer nada. Acá a cuatro cuadras tienen a un asesino que puede volver a matar”, les dijo.

“Que se desestimara la denuncia era una de las posibilidades. Ellos no dicen que no existió el hecho, sino que no pueden investigarlo. Agradezco que hayan sido tan previsibles, no esperaba otra cosa de una Justicia machista como la de Entre Ríos. De todos modos, resulta contradictorio que no hubieran aceptado la denuncia contra Galarza por el crimen de Pastorizzo y al mismo tiempo dictaminaran que Galarza no puede acercarse a la familia y ya esté en manos de su ex esposa un botón antipánico”, dijo la abogada penalista.

Nahir le pidió con desesperación que fuera verla desde Buenos Aires a Paraná porque temía por la vida y la de su madre y su hermano. Le dijo, además, que ya no quería ver a su padre Marcelo Galarza. “Raquel, cuidá a mi mamá porque en la familia de mi papá son casi todos policías. Y yo sé, por un lado, que mi papá te tiene miedo”; le dijo la joven condenada el 3 de julio de 2018 a perpetua por el crimen de Pastorizzo.

“Yo sufría violencia de género de parte de mi marido, pero cuando pasó lo de Nahir las cosas cambiaron. Logré imponerme. Le creo a mi hija, aunque todo esto es muy duro para mí”, declaró Yamina.

Pese la desestimación, Hermida Leyenda no se mostró desanimada: “Podía pasar y lo sabíamos. Necesitábamos esta resolución como prueba de la denuncia interpuesta como hecho nuevo en la Corte Suprema de Justicia. Es todo lo que buscábamos procesalmente”, declaró.

Mientras Marcelo Galarza está recluido en un campo lejano de Entre Ríos, Nahir se enteró de las novedades judiciales a través de su abogada. “Ella quiere que todo se resuelva cuanto antes, pero entendió los tiempos y procesos judiciales”, dijo su abogada. En relación a la denuncia por abuso sexual contra su tío paterno, que según Nahir abusó de ella desde que era chica, la joven declararía mañana martes por zoom. “Yo dejé las pruebas para que la situación fuera menos difícil para ella”, aclaró la abogada.

Vale mencionar que el viernes pasado la abogada se presentó en la Fiscalía Criminal de Turno en Paraná y denunció a Marcelo Mariano Galarza, el padre de Nahir, por el homicidio de Fernando Pastorizzo. Además, acusó al fiscal de la causa, Sergio Rondoni Caffa, y al abogado Víctor Rebossio, el primero que defendió a Nahir.

También denunció que el tío paterno de Nahir la abusó sexualmente cuando era menor. “Fueron varias veces, hasta llegó a atarla a un árbol”, dijo Hermida.

Y realizó otra denuncia por violencia de género contra Galarza. Al mismo tiempo pidió medidas de seguridad para Nahir, para su hermano, su madre Yamina y para ella.

“Las otras denuncias a Rebossio y Rondoni Caffa son por complicidad, porque sospechamos que hubo un entramado judicial para encubrir al asesino y condenar a una joven. Por otro lado, sospechamos que Galarza se ocupó con esta gente de que no saliera su auto en las cámaras de seguridad”, dijo Hermida Leyenda.

Según Nahir, la noche del crimen su padre los siguió en su auto, frenó de golpe donde luego sería asesinado Pastorizzo, quien se cayó de la moto por la persecución. Galarza, siempre de acuerdo con la nueva versión de Nahir (que antes decía que lo había matado por accidente), tomó su arma reglamentaria 9 milímetros, que estaba en el piso, y le disparó dos veces a Fernando. (APFDigital)