En el juicio oral y público que se desarrolla en los tribunales de Paraná por presuntas contrataciones publicitarias y acciones de promoción turística durante el gobierno de Sergio Urribarri, el abogado defensor del hoy embajador argentino en Israel, Raúl Barrandeguy, realizó su postergado alegato de apertura. En su intervención, aseguró que la gestión del exmandatario “viene siendo juzgada por un frenesí condenatorio que no puede probar nada”, vinculó el juicio con el proceso electoral actual y criticó a un sector de la prensa.

El de Raúl Barradeguy fue el último alegato de apertura, en la cuarta audiencia del juicio que se realiza ante el tribunal integrado por José María Chemez, Elvio Garzón y Carolina Castagno.

DÍA 4 Causas acumuladas Legajo OGA 4385, Expediente 6399 y Legajo OGA 11808 Sergio Urribarri y otros

El letrado conectó el juicio por delitos de corrupción con una supuesta intencionalidad política o electoral: “Presentarse ante la sociedad como un opulento cazador de corruptos es muy útil para conseguir votos”, dijo.

Tras señalar que Urribarri lo instruyó para “respetar absolutamente a la prensa digan lo que digan”, Barrandeguy señaló a un sector del periodismo de llevar adelante un “liberticidio” y de “todos los días tratar de derrotar una garantía constitucional”.

“Es absolutamente cierto y verificable que entre las energías que pulsan hacia adelante en estas investigaciones están identificadas energías políticas que consideran que el de Urribarri fue un mal gobierno, que debe ser sancionado por lo que gastó, que se enriqueció, que tiene campos, aeronaves, fondos en paraísos fiscales, inmuebles. Toda esta opinión que la sociedad se va formando es impulsada por sectores del periodismo que dejan de hacer periodismo para ser fuerza de choque de estas concepciones críticas, aunque alguno pueda admitir en un pasillo que no hay pruebas contundentes”, advirtió.

El abogado cuestionó luego el rol de la justicia de Garantías. “Debió mantener esto en equilibrio y lo único que ha garantizado es que mi defendido llegue al juicio en las peores condiciones. Ni una sola razón fue escuchada. Siempre se dijo, como Pilatos, que las cuestiones se verían en el juicio”, graficó.

Mas adelante, Barrandeguy se refirió a la denuncia por presunto enriquecimiento ilícito presentada contra su defendido por los abogados Rubén Pagliotto y Guillermo Mulet ante el Ministerio Público Fiscal, que dispuso su inmediata tramitación.

“En el legajo se le atribuyen a Urribarri dos empresas a través de prestanombres sin señalar a qué se refieren concretamente. Luego, la fiscalía pidió oficios a todos los registros de propiedad, automotor, de aeronaves y de embarcaciones del país, a AFIP, al Banco Central, sobre él y toda su familia, e incluso se libró un oficio vía Cancillería a la República Oriental del Uruguay. Esto puede ser relevante para la prensa que nos escucha porque el gobierno uruguayo informó que ni Urribarri ni nadie de su familia tiene propiedades en Uruguay. Ocultar esta información no es un error. Pero nada se dijo y sabrán que no fueron objetivos, que jugaron en favor de un interés no procesal”, expresó.

Enseguida señaló que se había “violado el principio de igualdad respecto a Urribarri” y lo contextualizó en las jornadas del 2001, cuando gobernaba de Sergio Montiel, gobierno al que señaló por la represión en las jornadas de diciembre de ese año y en la que no se había iniciado ninguna investigación penal. Apuntó también sobre procesos administrativos que se hicieron sin dictamines de la Contaduría General y Tesorería para licitar.

Fue la primera vez en introdujo a los organismos de control,  lo que luego sería la viga de su defensa. Retomó la Constitución de 1933, que incorpora la Contaduría como órgano que debía autorizar cualquier pago. “A la corrupción se la impide, se la evita, antes que castigarla”, lanzó para resumir el propósito del control. Luego se quejó de que “Urribarri ha sido juzgado semanalmente” y esa situación “lo ha transitado” toda la familia.

“Con este juzgamiento se está violentando gravemente la discusión ilustrada entre derecho y moral y se está impulsando la persecución penal contra una persona que no ha cometido ningún delito, más allá de que nos haya gustado o no su gobierno”, remarcó Barrandeguy.

Finalmente dijo tener la "confianza" de "continuar recorriendo un sendero sano, sin espinas, del que podamos estar orgullosos el día de mañana porque fuimos parte de este juicio que es histórico”.

Fuente: UNO Entre Ríos y Página Judicial