La Asamblea convoca a una concentración frente a los Tribunales de Paraná este lunes 28 de junio a las 10 horas “por Verónica Lescano y sus hijas e hijos, que se encuentran en estado de salud desesperante, víctimas del incendio de la precaria casa donde vivían en el barrio Libertad nuestra ciudad y en estado de indefensión total frente a la violencia machista”.

“No queremos que sólo los medios de comunicación cubran el hecho trágico que Verónica y sus cuatro hijes debieron vivir. Nos pronunciamos como Asamblea para denunciar una vez más que las condiciones estructurales y heteropatriarcales son responsables de que hoy Verónica se encuentre en terapia intensiva peleando por su vida”, remarcó la Asamblea en un texto enviado a esta Agencia.

Además señaló que “Verónica venía cuidándose en su casita de una habitación con un botón antipánico como única medida del último hombre que la violentó. Porque es valiente y tuvo la fuerza para denunciarlo a él y a los anteriores agresores. La pobreza, el hambre, el frío, el aguante durante los días y las noches para estar a cuidado de sí misma y de su familia son vivencias que nos duelen profundamente y que exigimos que nadie tenga que soportar más”.

Verónica Lescano, de 32 años, se encuentra internada en grave estado en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital San Martín, con severas lesiones y quemaduras en el 65% de su cuerpo, luego de un incendio que se produjo en la madrugada del viernes pasado en su vivienda de calle Ituzangó al 620. Sus cuatro hijos (de 5, 10 y 13 años, y un bebé de 9 meses) padecieron lesiones importantes, por lo que se hallaban internados en el Hospital San Roque.

· Reclamos

El documento de la Asamblea enumera los reclamos que se llevarán este lunes:

“Concentramos en Tribunales para exigir al sistema judicial medidas de protección excepcionales a víctimas en riesgo extremo de la violencia machista.

Para que jueces de los casos de riesgo en violencias de género ordenen a los Ministerios de Gobierno medidas urgentes de asistencia.

Para que el gobernador arbitre las medidas necesarias de manera urgente para otorgar solución de vivienda digna a las mujeres víctimas de la violencia machista extrema, que no tienen lugar seguro para vivir.

Para que los organismos de protección de derechos de niñas, niños, niñes actúen con perspectiva de género para reparar el sufrimiento a las víctimas de violencia machista.

Para que las áreas de justicia y organismos de Gobierno vayan al territorio, conozcan y monitoreen el real estado de situación de las mujeres víctimas de violencia.

Porque no alcanza con informes técnicos si éstos no son vinculantes, ni llamados telefónicos, dado que cada situación de extrema violencia es singular y las acciones de protección deben ser especiales para cada caso.

Para que las medidas de restricción sean efectivas y monitoreadas en tiempo real por organismos de control y no se deje la responsabilidad de defender sus vidas a las víctimas.

Proponemos que integrantes de la Asamblea capaciten en perspectiva de género y justicia feminista a juezas y jueces de todos los fueros.

Es urgente y necesaria la transformación del sistema de justicia, ya tenemos jurado popular, ahora exigimos elecciones populares de jueces y fiscales con revocabilidad de mandatos. El Consejo de la Magistratura tiene responsabilidad social y todas las personas que lo integran deben acreditar perspectiva de género.

Exigimos la emergencia por violencia de género con presupuesto real y disponible para todas las áreas que intervienen en la prevención y atención de las distintas violencias machistas.

Dicho todo esto, nos preguntamos: ¿A quién le debe el Estado? ¿Al FMI o a la enorme cantidad de barrios, asentamientos, familias, personas, descuidadas y desamparadas? ¿Hacia quiénes se dirigen verdaderamente las políticas públicas? ¿A quiénes protegen el poder policial y el poder judicial? ¿Hasta cuándo seguiremos visibilizando víctimas de las violencias ejercidas por el Estado en sus tres poderes y por violentos a quienes se les da como única alternativa la cárcel?

Sabemos que las mujeres y las disidencias somos quienes más sufrimos en estos momentos.

Todos los casos de violencia nos conmueven, nos duelen y nos enojan.

Seguimos exigiendo más presupuesto para quienes más lo necesitan.

Gritamos, una vez más: la deuda es con nosotres”. (APFDigital)