Los investigadores del último ataque a tiros contra el frente de la sede del Centro de Justicia Penal de Rosario, ocurrido el jueves de la semana pasada, hallaron un teléfono de línea en la celda que ocupa Ariel "Guille" Cantero, el jefe de la narcobanda "Los Monos", en la Unidad Penitenciaria de Marcos Paz.

Fuentes del Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe aseguraron que el hallazgo se produjo en las últimas horas tras una requisa realizada en el celda de Cantero en Marcos Paz, solicitada por el fiscal de Rosario, Franco Carbone, ante la sospecha de que fue ese preso el que instigó la última balacera contra la sede judicial el día previo al inicio del juicio oral que lo tiene como uno de los acusados de otros 12 ataques a tiros contra edificios judiciales y viviendas de jueces.

"Lo vamos a agarrar al juez", el audio con amenazas a un magistrado
Un llamado anónimo para advertir que si no soltaban a los integrantes de "Los Monos" iban a matar a un juez, fue una de las pruebas exhibidas hoy en el juicio por 12 balaceras a edificios judiciales que se le sigue a Ariel "Guille" Cantero, líder de esa narcobanda, a quien tres años después de esa amenaza le requisaron su celda en la cárcel de Marcos Paz y le encontraron un teléfono de línea.

"Somos acá la banda de los Cantero. A 'Los Monos' suéltenlos porque lo vamos a agarrar al juez", comienza la amenaza realizada al 911 el 29 de mayo de 2018, en referencia al juez Ismael Manfrín, uno de los magistrados que había condenado a integrantes de esa banda criminal y a quien un día antes de la llamada le balearon dos de sus domicilios particulares. Y continúa: "Al juez le reventamos toda la casa y lo matamos, lo vamos a secuestrar, esto lo estamos diciendo ahora en vivo".

La noche previa, desconocidos habían baleado los frentes de dos domicilios vinculados al magistrado, uno situado en Italia al 2100 y otro en Montevideo al 1000, con aproximadamente 20 minutos de diferencia.

Esa prueba es una de las que exhibieron hoy los acusadores en la segunda audiencia del juicio que se le sigue a Ariel "Guille" Cantero y a otros seis integrantes de la banda que lidera: Matías César, Lucía Uberti, Daniel Delgado, Leandro Olivera, Leonel Fernández y Damián Chávez.

En esta oportunidad, Cantero no presenció del debate desde la celda que ocupa en el Complejo Penitenciario Federal 2 de Marcos Paz, debido a que tenía asignada una visita de su esposa.

Precisamente, durante esta mañana, en una requisa realizada por personal de la Policía bonaerense en la celda de Cantero fue hallado un teléfono de línea que funcionaba como Prepago.

La requisa fue solicitada por los titulares de la Unidad de Flagrancias de Rosario, los fiscales Franco Carbone y Federico Rébola, ante la sospecha de que fue Cantero el que instigó la última balacera contra la sede judicial ocurrida el jueves último, es decir el día previo al inicio del juicio oral que lo tiene como uno de los acusados de otros 12 ataques a tiros contra edificios judiciales y viviendas de jueces.

"En las requisas es habitual que se encuentren teléfonos celulares o chips de celulares, pero nunca teléfonos de línea", dijo a Télam un investigador que agregó que los fiscales pidieron ahora un peritaje para establecer las llamadas entrantes y salientes de esa línea.

Si bien la aparición de ese teléfono de línea en la celda de Cantero no está vinculado a los 12 ataques a balazos que están siendo juzgados desde el viernes en Rosario, los investigadores quedaron sorprendidos con el hallazgo ya que la principal sospecha apunta a que el jefe de "Los Monos" fue el instigador desde la cárcel de todos las balaceras.

Durante la primera jornada del juicio realizada el viernes pasado, "Guille" había manifestado ante el tribunal que lo juzga que se dedica a contratar "sicarios para tirar tiros a jueces", cuando fue consultado formalmente acerca de su oficio o profesión.

En esa audiencia de apertura del debate que se desarrolla bajo una modalidad virtual para los acusados y presencial para los jueces, fiscales y abogados convocados en el Centro de Justicia Penal de Rosario, los representantes del Ministerio Público adelantaron el pedido de penas para los siete acusados, que varían entre 24 y 9 años y medio de prisión.

Los fiscales del caso, Matías Edery, Gastón Ávila, Miguel Moreno y Aníbal Vescovo imputan a los detenidos 12 ataques a tiros contra edificios judiciales y domicilios de magistrados y funcionarios en 2018.

El juicio se inició con un fuerte operativo de seguridad para el que se desplegaron 70 móviles y 250 efectivos, varios de ellos de las Tripas de Operaciones Federales (TOE) apostados en los techos del edificio del Centro de Justicia Penal, que la noche del pasado miércoles fue atacado a balazos.

El debate está a cargo de los jueces Hebe Marcogliese, Rafael Coria y Pablo Pinto y se estima que se extenderá durante varias jornadas.

Con información de agencias.