La Organización Mundial de la Salud (OMS) expresó semanas atrás su “preocupación” ante la variante Delta. Esta nueva cepa está golpeando nuevamente a Inglaterra, algunos otros países de Europa e Israel. También acaba de poner en alerta a toda China, debido a un creciente rebrote que obligó al gobierno a suspender vuelos, servicios de trenes, cancelar partidos de la liga de básquet y ordenar testeos masivos. A esto se suma el enfriamiento de su economía, provocado por la caída de la actividad manufacturera al nivel más bajo en 15 meses, lo que hace que los inversores internacionales se vuelvan más prudentes y que Wall Street se encuentre en estado de preocupación y precaución.

La pandemia parece no acabar. Las campañas de vacunación masivas en ciertos países no bastan, a lo que hay que agregarle el gran número de antivacunas en Europa y Estados Unidos, por ejemplo. Por este motivo, muchos países se encuentran ante la posibilidad de hacer que la vacunación sea obligatoria, lo que implica mayor rechazo entre quienes decidieron no hacerlo. El dilema de las vacunas es que, de no liberarse las patentes, el problema continuará entre nosotros, salvo que el número de donaciones de los países que tienen mucha cantidad de inoculantes aumente y llegue a los países que aún no pueden acceder a ellas.  

En tanto, a diferencia de la de China, la economía de Estados Unidos (EEUU) parece consolidar su recuperación. Su PBI creció 6,5% en el primer semestre y se espera que la economía aumente alrededor del 7%. Esto significaría el mayor crecimiento en un año desde 1984, anteponiéndose a la contracción económica del año pasado, que fue del 3,5%, la peor en 74 años.

A su vez, el empleo, como consecuencia de la pandemia, sufrió modificaciones. Surgió y se aceleró el desarrollo del comercio electrónico y los servicios virtuales. Esta nueva realidad afecta la pelea que China está llevando adelante para posicionarse como nuevo regente de internet, y la de Rusia para evitar los ciberataques.

Vacunas, corporaciones y seguridad informática

En este marco, y en línea con el Gran Reseteo Mundial planteado en el Foro Económico (con el soporte de todos los organismos), la última reunión del G7 planteó la imperiosa necesidad de vacunar al menos al 60% de la población mundial. Esto llevó a prometer la entrega directa de 870 millones de dosis durante el año próximo, cantidad suficiente para inocular a 435 millones de personas.

El documento fue aprobado por un total de 130 países, los cuales son miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). El acuerdo contempla una reforma fiscal para que las multinacionales paguen un impuesto mínimo sobre sus beneficios de “al menos el 15%”. Se buscó además, poner un freno a las corporaciones internacionales sobre lo que ganan y tributan, previendo un reparto “más justo” de los beneficios entre los países donde las empresas tienen su sede y aquellos en los que realmente desarrollan sus actividades, incluso sin presencia física. Esto está dirigido en particular a los gigantes digitales y es la respuesta de los líderes del sistema político mundial frente al aumento del poder de los dueños de las corporaciones sobre los Estados.

Respecto a la seguridad informática, semanas atrás se realizó el Cyber Polygon 2021 (foro de seguridad informática), donde se planteó que debido a la pandemia se generó una alta dependencia del uso de internet y diferentes plataformas. Debido a eso, las consecuencias serían terribles en el caso que un ataque informático se produzca a nivel global. La desconexión a Internet de todo el planeta por un día tendría un costo de 50 mil millones de dólares. Esto sin contar los daños que implicaría en las ciudades y organismos, tanto  públicos como privados.

El agua, un arma

Algunos expertos dicen que Beijing está convirtiendo el agua en un arma. “Este es un peligro real”, asegura un artículo publicado por National Review. Como ejemplo, se puede mencionar que los niveles de agua de Laos y Camboya alcanzaron mínimos históricos, y la producción de azúcar en Tailandia fue la más baja en casi una década. Argentina se encuentra sin agua en su principal vía navegable y sin nevadas en las montañas, lo cual no solo perjudica a las regiones, sino que afecta directamente a los glaciares, reservas de agua a futuro. De seguir esta situación, sin comprender que Argentina es un país de aguas abajo, nos quedaremos sin agua en muchas ciudades y se tendrán que buscar alternativas para transportar materias primas a los puertos.  

Es necesario no desperdiciar más agua dulce y contenerla, para que el país determine el caudal de la Hidrovía y disponga de la reserva de agua para el futuro, ya que será causa de guerras, para las cuales las potencias se preparan. Esto demanda a nuestros dirigentes la responsabilidad de tomar cartas en el asunto y decidir a futuro.

Otros recursos

Nuestros recursos naturales pueden ser un beneficio para nosotros, como así también una perdición si no sabemos manejarlos y administrarlos. Todos los necesitan y van a tratar de obtenerlos. Ya hay muchas mineras que se llevan tierras raras solo declarando exportación de piedras u oro y hacen un negocio millonario con esto. Las principales minas son: Bajo la Alumbrera en Catamarca (donde Glencore tiene el 50% de la explotación); Cerro Vanguardia (Anglo Gold) y Cerro Negro (Goldcorp-Canadá) en Santa Cruz; y Veladero (Barrick Gold) en San Juan (considerada entre las 10 minas más grandes de oro del mundo). 

Todas ellas explotadas por empresas extranjeras y, en el mejor de los casos, con algún grado de participación del respectivo Estado provincial, gozan de la estabilidad fiscal otorgada por la Ley 24.196/93, de inversiones mineras, vigente. La norma no permite aumentar la carga tributaria total, determinada al momento de la presentación del estudio de factibilidad, por 30 años y el impuesto a las ganancias sólo se comienza a pagar después de cinco años de iniciado el proyecto. Además hay deducción de hasta 5% de los costos operativos de extracción y beneficio para constituir una provisión con fines ambientales.

Según un artículo de Horacio Rovelli, economista del Observatorio de la Energía, Tecnología e Infraestructura para el Desarrollo (OETEC), las mineras hacen grandes negocios a costa del Estado y las regalías provinciales son apenas el 3% del valor en boca de mina, pero se deducen los costos de transporte, flete, comercialización, y otros; con lo cual el monto es irrisorio. Si el control del Estado y su presencia fuese más fuerte sería viable recaudar mucho más. Lo mismo pasaría si existiera un mayor control y presencia del Estado en la pesca ilegal, rápidamente podríamos salir de nuestra situación de coyuntura eterna. Es fundamental pensar en nuestra soberanía en todos los planos e idear una Argentina para los próximos 50 años. Es el desafío.

Los ojos de EEUU en América Latina

El nuevo gobierno de EEUU vuelve a ver a América Latina y se centra en primer lugar en Guatemala, Honduras y El Salvador. Continúa con sus ataques a Venezuela y un nuevo posicionamiento, tanto en Brasil como en Argentina. Además, está llevando adelante un control más firme sobre los inmigrantes ilegales y sus repatriaciones, como así también ayudas más eficaces con donación de vacunas. Hoy vemos a un EEUU que busca frenar la penetración China en la región, la cual, en muchos casos, pasó a ser el primer socio comercial de cada país. Esta semana tuvimos la visita del Secretario de Seguridad Nacional de EEUU, buscando que nuestro país integre una especie de OTAN para el sur. La contradicción, es que Argentina está embargada para comprar armas por parte de Inglaterra (ocupa de Malvinas y con base OTAN en el Atlántico Sur), con apoyo americano para este embargo.

En un reciente informe de la Casa Blanca (dado a conocer), el gobierno estadounidense informa que “Argentina presenta oportunidades de inversión y comercio, particularmente en agricultura, energía, salud, infraestructura, tecnología de la información y minería. Sin embargo, la incertidumbre económica, las políticas intervencionistas, la alta inflación y el estancamiento económico persistente han impedido que el país maximice su potencial”. Acelerado por la pandemia, nuestro país se encontró ante un proceso de deterioro económico aún peor que los últimos años del gobierno de Mauricio Macri, lo cual requerirá de ayuda y reestructuración de deudas para salir adelante. 

En sintonía con esto, recientemente el Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó una expansión de 650 mil millones de dólares, recursos de la agencia para apoyar a los países vulnerables que luchan contra la pandemia del Covid-19 y la consecuente recesión económica. Es importante resaltar que, actualmente, nuestro país posee una deuda del 102% respecto de su PBI.

La necesidad de soluciones

Pese a todo, parecen acercarse buenas noticias. Si bien la recuperación no llegó a todos los sectores y aquellos más afectados por la pandemia no lo pueden ver aún, se prevé una recuperación del 7%. La balanza comercial, aunque no por mucho, actualmente es positiva; y el Banco Central de la República Argentina (BCRA) aumentó sus reservas, de modo que puede sostener el valor del dólar. Aún así, continúa siendo imprescindible cerrar cuanto antes un acuerdo con el FMI que nos de tranquilidad y despeje dudas a los sectores financieros. Si bien las  materias primas que exportamos tienen precios buenos, los costos por la bajante del río Paraná puede complicar con una nueva sequía para la conjunción 21/22. 

Sumado a esto, el freno de la economía China y las consecuencias por los problemas en las represas de Santa Cruz, que tienen cláusulas cross-default que hace que, si no cumplen, la financiación China puede suspender esa y otras inversiones. El pasado 2 de julio China interrumpió el envío de fondos, reclamando la  firma de una adenda financiera que se adecúe a la nueva realidad del proyecto. 

Mientras eso no se resuelva, solo el aporte del Estado Nacional podría permitir la continuidad, ya que la misma recién se firmaría luego de que concluyan una serie de estudios técnicos que incluyen la realización de un súper pozo destinado a descartar riesgos geológicos en la represa Néstor Kirchner (ex Cóndor Cliff). Actualmente nuestro país no cuenta con los fondos suficientes para solventar la continuación, la provincia de Santa Cruz menos aún. Además, la situación no es la mejor con las reservas ya que hay que pagar aportes al FMI y demás vencimientos. Las horas corren y es necesario solucionar más de un problema.