El gobierno no contempla nuevas medidas restrictivas por la pandemia. A horas de caer el DNU que estableció la "emergencia sanitaria", situación que funciona como paraguas legal para todo lo referido a la pandemia del COVID-19, y en medio del crecimiento exponencial en la cantidad de casos, fuentes oficiales confirmaron que no está en estudio disponer restricciones a la circulación o modificación en los aforos.

A pesar de un aumento exponencial de casos, con picos históricos y a una velocidad inédita -como es el caso de Córdoba-, el gobierno nacional no tiene previsto aplicar, al menos en lo inmediato, restricciones a la circulación o a la actividad. Luego de los más de 20 mil casos del lunes y los 33 mil de este martes, desde Casa Rosada se trasmitió que no se evalúa modificar el nivel de apertura que está vigente.

Hay varias razones. Una, fundamental, es que con el nivel de vacunación, el aumento de contagios no derivó en un incremento proporcional en casos graves que requieran atención UTI ni, tampoco, en fallecidos. Es cierto que esas variables van más lentas pero la experiencia del mundo, más lo que se registró en CABA, refleja que las curvas se desacoplaron: la suba, muy veloz, en la cantidad de contagios no se replicó con ocupación de camas de terapia ni de casos de gravedad.


Santiago Olszevicki, que en su cuenta de Twitter @SantiOlsze reporta y analiza datos de la pandemia en Argentina y en el mundo, comparó la relación entre cantidad de casos y hospitalizaciones. Es uno de los datos que repiten en el gobierno: la vacunación, si bien no impide los contagios, es esencial para evitar que la infección se agrave. "La tendencia es que los casos graves son de gente que no se vacunó", apuntan fuentes oficiales.


La segunda explicación surge de comparar este crecimiento de casos -ya considera una tercera ola- con el rebrote de fines de año pasado, que se produjo en las mismas semanas y tuvo que ver, se afirma, con los encuentros de fin de año, ligado a la idea -entonces- de que la pandemia había concluido. Ahora ocurrió lo mismo: una apertura total en actividades, con eventos masivos y sin aforo en actividades recreativas y gastronómicas, lo que contribuyó al aumento de contagios. La presunción en el gobierno es que la curva repetirá la conducta del verano pasado: crecimiento en diciembre y baja en enero.

El tercer elemento se basa en las experiencias que se registran en otros lugares del mundo donde, en muchos casos, hay subas repentinas y muy fuertes de casos, pero son curvas cortas que son acompañadas, luego, por bajar igual de pronunciadas. El interrogante en Argentina es cuánto influyó, en estos aumentos, la Ómicron, que es más contagiosa que las demás variables. Por lo pronto, el principal motor de contagios se dio a partir de la Delta. ¿Si aparece, con circulación interna la Ómicron, bajará la curva o seguirá arriba?

DNU y cambio de táctica
El 31 de diciembre vence el DNU que fijó la emergencia sanitaria. El mismo se extenderá sin que haya, como hubo durante buena parte de los dos últimos años, DNU con ASPO o DISPO. El marco general, el paragüas de la "emergencia" y de ahí se cuelgan las demás medidas como la más reciente que se dispuso, el Pase sanitario que comenzará a regir a nivel nacional el 1° de enero pero ya está activo en varias provincias, entre ellas Córdoba y la provincia de Buenos Aires.

Supone un cambio de táctica que en la práctica significará que las provincias tengan mayor autonomía para resolver y que no haya, como hubo hasta mitad de este año, disposiciones nacionales que se establecían como regla general. Un caso ocurrió con Córdoba que anunció nuevas, aunque muy leves, restricciones básicamente referidas a eventos masivos. Otras, como Mendoza, decidieron no aplicar el Pase Sanitario, mientras el resto de las provincias sí lo hicieron.