A riesgo de que se tilde de metáfora naíf, a criterio del hombre de a pie, el horizonte comienza a aparecer, aunque la tormenta del COVID sigue sacudiendo los cimientos de todo lo conocido hasta ahora.

Después de la pifia con los barcos, las selvas y los indios, Alberto Fernández parece haber cambiado su forma de comunicar, ha cesado su participación en los medios y es más prudente en el manejo de las redes sociales. Sus intervenciones son exclusivamente en actividades oficiales. Tal vez debió haber sido siempre de esa manera. Tanto como no haber perdido tiempo en esa anunciada causa perdida desde un principio, el final de la grieta, porque es una utopía que a nadie le interesa y que nadie cree posible. De todas maneras, el oficialismo se enreda demasiado y tarde en las numerosas sinrazones que proponen sectores la oposición, rayana al desquicio mental.

La sobreabundancia de discursos termina tapando los actos de gobierno, les resta importancia, cuando son los que efectivamente operan sobre la realidad.

Cuando no se imaginaba ser presidente de los argentinos, Fernández, en sus conferencias por distintas universidades, decía que la palabra presidencial suplantaba a una política de comunicación. Al inicio de la pandemia, esto dio sus resultados, así lo demostraba la imagen positiva de Alberto Fernández, cuando estuvo por las nubes. Pero, así como la pandemia hizo estragos en la vida y en la economía, algo similar pasó con el presidente. De todas maneras, los problemas de comunicación nunca son de comunicación. Son de la política.

El presidente se encuentra ante el desafío de marcar un horizonte y una causa. Están aquellos que creen que este silencio es uno más de los tantos repliegues. Servirá en tanto sea útil para redefinir para quién se habla y para quiénes vale la pena hablar.

Cuidar la vida de los argentinos bien podría ser la materia que más holgadamente apruebe Alberto. Varios, y bien rústicos, fueron los avisos que desde el interior del Frente de Todos llegaron a los celulares de empinados funcionarios, alertando sobre la urgencia de tomar fuertes medidas restrictivas que dificulten el ingreso de la peligrosa variante Delta a nuestro país. Las medidas se adoptaron en tiempo y forma. Desconocemos si las 600 personas autorizadas a ingresar al país diariamente realizan el periodo de aislamiento correspondiente y si el Estado monitorea esa obligación. Hasta ahora se la mantiene a raya fuera de nuestras fronteras y el Sistema Sanitario, tensionado al límite, lo agradece.

La aceleración del operativo de vacunación durante junio todavía no es suficiente para ordenar las perspectivas temporales de recuperación de los hábitos y actividades anteriores a la pandemia, pero esa es la tendencia. A los años de reprimarización y apertura económica, con endeudamiento, contracción de la actividad e inflación, sobrevino la pandemia. La capacidad de resiliencia de la Argentina se sale de la vaina por entrar a la cancha.

Algo de eso tiene que ver con que la imagen presidencial se mantenga estable (51%) con 4 puntos de diferencial positivo. Cabe destacar que, durante el primer trimestre del año, el Frente de Todos mantuvo su base de apoyo en torno de los 45 puntos nacionales.

En medio de la estacionalidad invernal, y con la vigilancia epidemiológica en alerta, la agenda de la recuperación económica y la normalización sanitaria ya forman un único conglomerado de demandas, biunívocamente relacionadas. Vacunas y recuperación económica son las variables excluyentes que marcan el futuro. La tendencia está. Pero el virus es taimado y nadie puede asegurar como estaremos en octubre.

Declaraciones PROcaces

Recrear un horizonte en el medio de la tormenta

A falta de intelectualidad capaz de interpelar a la sociedad, Macri echa mano a una versión degradada de personaje popular. "El Dipy" es el nuevo vocero del PRO. En la semana que termina le ordenaron que levantará a la última dictadura militar, igualando a los genocidas con Perón porque éste también era militar. Limitado, berreta, ensaya el discurso del desclasado.

Estela de Carlotto fue consultada y se manifestó dispuesta a hablar con el cantante. Seguramente "está confundido”, dijo, y advirtió que “hay mucha juventud confundida, no toda, también está esa juventud hermosa que nos acompaña en estos últimos años que nos toca vivir, pero hay muchos que van a esas marchas en las que tiran bolsas (mortuorias) frente a la Casa Rosada", acotó.

El cantante renovó su afrenta y desde el show de Viviana Canosa se despachó con más declaraciones desopilantes, como el “genocidio” de Formosa y contra la hija de la fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo. Si algo ya quedó claro es que no hay palomas ni halcones en el PRO. Son las dos caras de la misma moneda, el mismo proyecto y los mismos valores.

Hay quienes sostiene que el sector del ex presidente Macri quiere conectar con un sector que son las bases históricas del peronismo.

La estrategia del cantante con frases golpistas no es otra que la que suelen usar las derechas, generando impacto negativo en la sociedad, cerrando la puerta al debate o al diálogo y quedando como outsiders.

Tanto estos sectores como los libertarios buscan impregnar en las juventudes sub-25, que van a ser clave en la próxima elección.

Juventudes que, en muchos casos, durante la pandemia fueron solidarias y apostaron al cuidado. Por eso no es "El Dipy", es lo que hay detrás.

La edad de los que deciden

Del total del padrón de electores un 30% tiene menos de 30 años, el 50,2% no llega a cumplir los 40 años de edad al momento de votar y 6 de cada 10 electores tendrá 45 años o menos al votar.

Recrear un horizonte en el medio de la tormenta

Renovando nuestra fe

Recrear un horizonte en el medio de la tormenta

Gualeguaychú quedó enterrado. Aquella célebre convención radical de 2015, en Gualeguaychú, donde volaron sillas al enfrentarse quienes estaban a favor de asociarse con el PRO, como proponía Ernesto Sanz, y quienes preferían una alianza más amplia que incluyera a Sergio Massa, como Gerardo Morales, quedó definitivamente atrás. Hoy todos apoyan a Facundo Manes para encabezar la lista a diputados en la provincia de Buenos Aires, el distrito que se lleva casi la mitad de los votos del país, cuyo triunfo catapultaría directamente a la carrera presidencial a quien lo protagonice.

Manes es muy conocido en todos los niveles sociales, pero menos en las clases más bajas del Conurbano. Encabezar una campaña electoral le permitiría al neurocientífico llegar al cien por ciento de conocimiento, algo esencial para ser presidenciable en 2023, que es su verdadero proyecto.

Los radicales confían que la pandemia “se llevará puestos a todos los gobernantes, tanto los nacionales como los de la Provincia y Ciudad de Buenos Aires”.

En Entre Ríos la precandidatura “forzada” (Etchevehere dixit) de Rogelio Frigerio impidió la unidad del radicalismo entrerriano. El apoyo de Atilio Benedetti a la precandidatura del exministro parece más un pago de favores, que le puede costar muy caro al dirigente, dado que la primera consecuencia fue que la Corriente Illia se partió en dos y ya nadie cree que pueda volver a reconstituirse.

Al cierre de esta columna, Frigerio saludó la decisión de Patricia Bullrich de bajarse de su precandidatura en capital y deje el camino allanado para la vuelta de quien hasta hace unos meses era "orgullosamente bonaerense", María Eugenia Vidal. Frigerio fue diputado por Caba y esta vuelta de "Mariu" sienta un precedente para un futuro regreso a Caba, después de ser orgullosamente entrerriano.

Pero, en la semana, Construir confirmó que competirán, lo ven como un deber y paso previo, pensando en la pelea por la gobernación. Sostienen que si no dan pelea, sus socios Pro en la próxima les van a negar nuevamente el pegado de su candidato a presidente.

Ya es un hecho que Pedro Galimberti encabezará la lista, y es muy probable que lo secunde un dirigente de peso del PRO. Pero lo más notable fue el comunicado de un sector mayoritario de la militancia radical de Paraná.

#DecimosNoaFrigerio eligieron como hashtag para difundir el documento en redes sociales. Son radicales de Paraná, referentes del varisquismo, la Lirer, y otros espacios. “No necesitamos nuevos residentes ni circunstanciales visitantes”, apuntaron y adelantaron que acompañarán sólo a listas que encabecen radicales.

“No podemos tercerizar nuestro compromiso político en manos de otros partidos. Hoy, no necesitamos a un miembro de la elite porteña, tenemos a hombres y mujeres radicales en todo el territorio provincial, con capacidad y conocimiento; integrados en sus comunidades e instituciones para representarnos”.

El varisquismo tiene sobradas razones para esforzarse en esa construcción que puede ser apabullante en una compulsa interna. Coinciden solo circunstancialmente con el expresidente Macri, que mandó a Luis Miguel Etchevehere a cruzar a Frigerio. Quizás solo por eso, y porque creen que pueden ganar, es que le vayan a perdonar que fue una de las figuras relevantes del gobierno nacional, que dejó al radicalismo como mero socio electoral y no de gobierno. En verdad esa será una tarea de los peronistas que hasta ahora tibiamente han empezado a tocarlo.

También se desarrolló el congreso de la UCR donde primó la cordura y la unidad de criterio. Allí, los sectores que enfrentan y acompañan a la figura de Frigerio, se unieron para no acompañar la moción de sancionar a los radicales que apoyen una lista que encabece un candidato del Pro.

Tweet de Pedro Galimberti

Bordet modo campaña

Recrear un horizonte en el medio de la tormenta

“Asumo el compromiso de ponerme al frente de la campaña” dijo Gustavo Bordet y el peronismo se puso en modo campaña. El gobernador disparó duro contra Macri y calificó la elección legislativa como “una bisagra”.

El escenario fue visto como el inicio de campaña, aunque todavía la lista de candidatos está en cocción. La embajada del gabinete nacional fue nutrida y jerarquizada, nada menos que el jefe de gabinete y los ministros De Pedro y Katopodis. Las presencias referenciaron la figura de Enrique Cresto, que aparecía casi como número puesto para encabezar la lista oficial. Los procesos de cierre de lista son dinámicos y lo que hoy es, dentro de unos días puede no serlo. En los laberintos donde se cocina el bacalao comenzó a tomar cuerpo la postura de no exponer a ningún candidato natural para el 2023 e ir en busca de un candidato alternativo que constituya una novedad en el escenario electoral, pero que a su vez pueda articular un discurso que confronte con quien finalmente vaya a ser el candidato de Juntos por el Cambio.

En esa lógica, el oficialismo provincial mide algunos nombres representativos de sectores productivos, que fueron muy perjudicados por la política económica de Macri.

En la semana, el gobernador también se dio el lujo de realizar el Congreso del Partido Justicialista de Entre Ríos después de seis años. En el mismo se incorporó en su carta orgánica la paridad de género para cargos públicos e internos.

De cara a las elecciones legislativas, Gustavo Bordet, llamó a “garantizar que nuestro gobierno nacional tenga en Entre Ríos el triunfo que se merece”.

A diez días del cierre de las alianzas electorales todo indica que en el Frente de Todos entrerriano no habrá internas y prevalecerá una amplia unidad. La danza de nombres continúa pero no hay ninguna confirmación a la fecha. Esperan una última ronda de mediciones sobre la fecha del cierre de listas y el devenir de la interna de Juntos para el Cambio.

Recrear un horizonte en el medio de la tormenta

Para qué se gobierna

La sociedad entrerriana, y particularmente el colectivo feminista, se vio interpelada una vez más por un hecho conmocionante. La casilla habitada por una madre y sus pequeños hijos fue devorada por las llamas en una fría madrugada. El hecho conmueve porque la desgracia se concentra en aquellos que nada tienen y porque los medios informaron que sobre esa madre pesaban amenazas de violencia de género por parte de sus tres ex parejas. El subsistema de la violencia de género tiene en este caso un paraguas que es la violencia de la pobreza, la exclusión y la marginalidad. Una situación en la que sobreviven decenas de miles de argentinos, para los cuales los derechos y garantías constitucionales son letra muerta. La cárcel es el destino anunciado para los violentos que sobreviven en ese target. La muerte violenta es el destino anunciado para las mujeres a los que la vida las ubicó en esa posición. Los niños están condenados a replicar ese círculo terrible. Está claro que ni un módulo de alimentos, ni unas chapas o un poco de plástico, resuelven en nada esta situación estructural. Todos los estratos gubernamentales, de los tres poderes del Estado, deben cuestionarse si han llegado para mantener el status quo y privilegios y marginalidades o están dispuestos a intervenir, por más difícil que sea la situación, para salvar las vidas de víctimas y victimarios de ese subsistema de miseria en el que muchos se encuentran condenados y sin futuro a la vista.

El peso de las palabras