“Los artistas somos esenciales, necesitamos trabajar y vivir de esto”, afirmó el coreógrafo y director Flavio Mendoza que celebró el regreso a su actividad con “El Circo del Anima”. El espectáculo cuenta con un doble escenario, luces y pantallas con tecnología de última generación y la participación de 35 artistas nacionales e internacionales en escena que junto a los técnicos suman “más de 80 trabajadores y eso, traducido en familias, es una fuente laboral muy grande”, señaló el artista -además de otras 50 personas en rubros técnicos- que realizan complejas acrobacias y también con un doble escenario, luces y pantallas con tecnología de última generación como parte del show que presentó este fin de semana en el porteño Parque Sarmiento .

“Yo podría quedarme tranquilo en mi casa y zafar -indicó-, pero me siento responsable por todos esos artistas que necesitan trabajar, que son tan talentosos y que hacen pasar un buen momento al espectador. Es imprescindible que la gente apoye a los distintos espectáculos porque la hemos pasado muy, muy mal. Y los que vean este show se van a ir cargados de energía”, e hizo hincapié en que “es muy necesaria la risa, la emoción y la distracción, hoy más que nunca”.


Sobre el show, explicó: “Es un espectáculo increíble con un mensaje muy hermoso. El circo tiene que ver con mi familia, es un homenaje a mis viejos y a mis abuelos que fueron los grandes pioneros del circo en Argentina, entonces tiene una cosa muy sentimental y cultural a la vez”.

“Esta es una propuesta destinada tanto a un nene de tres años como al abuelo, me parece muy importante en este momento poder compartir en familia”, agregó el creador de “Stravaganza”.

En una fastuosa carpa instalada en Avenida Balbín y General Paz, el show ofrece además una banda en vivo que interpreta la música compuesta especialmente para la propuesta creada y dirigida por el exjurado del “Bailando” (eltrece).

Con lujosos vestuarios realizados por diseñadores locales, de Estados Unidos y Francia, “El Circo del Anima” se presenta de jueves a domingos a las 20, con doble función los fines de semana -a las 17 y a las 20-, y en vacaciones de invierno habrá funciones todos los días, con la presencia de Flavio en cada show.


A partir del retorno de las actividades teatrales y culturales con aforo, ¿Por qué elegiste volver con “El Circo del Anima” entre todos tus espectáculos?

El circo representa mucho en mi vida. No existe en el país un espectáculo de esta categoría, ni calidad, ni con esta cantidad de artistas. Que hoy podamos tener un show como este en Argentina es producto de mucho esfuerzo y mucho amor, es una propuesta muy costosa, en la que entre artistas y técnicos hay más de 80 trabajadores y eso traducido en familias es una fuente laboral muy grande. “El Circo del Anima” tiene muy poco tiempo de vida, empezó bien y luego vino la pandemia y tuvimos que cerrar. Hoy le estoy poniendo muchísimas fichas y mucho trabajo para que siga adelante.


¿Cuál es la particularidad del show?

Es una propuesta donde se cuenta una historia. Dentro del circo está el show “Mahatma”, que fue un espectáculo que hice después de un viaje a la India, al que fui con muchas expectativas. Tiene un mensaje espiritual. Me encantó la filosofía y la cultura de ese país y con esa experiencia llevada a mi cabeza armé una propuesta muy original, donde en la música hay muchos mantras, con diferentes versiones, todas muy locas.

¿Qué novedades trae esta nueva temporada?

Si bien tiene cosas de la tradición circense, es el primer circo colgante que hay en Latinoamérica, se puede ver todo en 360 grados, tiene tecnología de última generación, pero busqué que no se pierda la esencia del circo. Es una gran experiencia, con nuevos números y la gente va a poder ver parte de lo que es mi impronta como director y como creador.

¿Qué significa el circo en tu vida y en tu carrera?

Es mi gran escuela, mi gran amor. Le debo todo. Lo que soy hoy es gracias al circo. Tiene disciplina y cultura. Lo más grave que podía ver de chico era que alguien tomara unas copitas de más, pero no había personas que consumieran drogas, por ejemplo. Dentro de todo, sigue manteniendo esa parte sana y familiar que a mi me gusta.

¿Cuáles son tus expectativas con esta apuesta en un momento tan particular?

Quisiera que le vaya muy bien, los artistas somos esenciales, necesitamos trabajar y vivir de esto. Yo podría haber cerrado todo, quedarme tranquilo en mi casa y zafar, pero me siento responsable por todos esos artistas que necesitan trabajar, que son tan talentosos y que hacen pasar un buen momento al espectador. Es imprescindible que la gente apoye a los distintos espectáculos porque la hemos pasado muy, muy mal. Y los que vean este show se van a ir cargados de energía.

¿Cómo ves el futuro para la actividad?

No soy de pensar mucho en el futuro, con todo lo que pasa soy de vivir el día a día y hoy más que nunca, pero sí necesito y quiero que haya un buen futuro por mi hijo y por tantos chicos que necesitan que este mundo esté cada día mejor. Tengo fe y esperanza que vamos a poder salir todos adelante siendo empáticos y solidarios con el otro.

¿Te gustaría ser parte de alguno de los realities que están hoy en la televisión?

Estoy un poco desilusionado con la televisión. Me parece que le falta creatividad. Si bien hay formatos muy buenos y he participado en varios, me gustaría otra experiencia, algo que me cueste más, ya me senté como jurado. No digo que no lo haría, es un negocio y si me sirve aceptaría participar, pero me encantaría un proyecto diferente que me represente un desafío, algo que me genere adrenalina y que no me estanque. Estoy en la búsqueda haciendo un piloto, ojalá salga. Me gusta todo lo que sea salir de mi zona de confort.