El mundo se mantiene en alerta, la variante Delta no se detiene y varios países comienzan ya un cronograma de tercera dosis de inoculación. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia o UNICEF, instan a mantener las escuelas abiertas para no incrementar aún más la desigual social en la población más vulnerable. A pesar de que la variante Delta es la que más preocupa a nivel mundial, científicos y especialistas observan de cerca la nueva cepa aparecida en Colombia, la variante Mu. La pandemia no se acabó y esto parece ser la nueva “normalidad”.

En Estados Unidos (EEUU), el banco de la Reserva Federal (FED) analiza el avance de la economía, pero en los mercados hay nerviosismo por temor a que la burbuja monetaria estalle y recorte las ayudas (mediante inyección de dinero) que hace diariamente. También preocupa este último mes, la caída en la creación de empleos, que fue la más baja de los últimos meses. En junio, el incremento de precios al consumidor norteamericano (IPC) fue de 0,9%, el doble de lo que calcula el mercado, posicionándose como el cuarto más alto desde junio de 2008 y demostrando cierta inercia a la inflación.  

Por otra parte, el FED continúa comprando bonos del tesoro americano y activos respaldados por hipotecas a un ritmo de 120.000 millones de dólares mensuales. Estas compras y las tasas de interés en niveles cercanos a cero, han permitido la recuperación histórica de la economía y los mercados luego de la pandemia. Si bien el metro cuadrado sigue alto y los precios de la construcción continúan creciendo en casi todo el mundo, existe el miedo sobre la tasa de interés en EEUU y de que la economía finalmente no repunte. De suceder esto, los bancos no podrán cobrar las cuotas de los créditos hipotecarios, lo cual pone en alerta a varios inversores. Para evitarlo prevén lo que provocaría una suba de la tasa de interés desde el próximo mes.  

China retoma el liderazgo

Esta situación, sumado al mal manejo del retiro de sus tropas y de la población civil de Afganistán, pone en peligro la hegemonía de EEUU. La deuda interna americana sigue creciendo y China tiene todo para retomar su posición de liderazgo mundial en la historia. Además de la lucha que estamos viviendo en las áreas tecnológica, comercial, espacial, militar y de inteligencia  artificial; China está controlando los contenedores e incrementando el valor comercial de los viajes desde China a los distintos países.  

La dependencia creada en relación a la compra de productos chinos, hace que este país sea quien regule el valor del viaje, dado el poderío comercial en buques que posee. Detrás de esto se encuentra el espectacular aumento en el valor de los fletes marítimos, que provoca una nueva guerra comercial, ahora a través de los contenedores. Es decir, hay una insólita escasez de espacio disponible en los buques y los contenedores para transportar los productos desde Asia hacia Occidente, sumado a las demoras que existen en la mayor parte de los puertos internacionales y los cierres temporales de algunas terminales marítimas chinas debido a las estrictas medidas para controlar la pandemia de covid-19.

Criptomonedas

En cuanto a las criptomonedas, la lucha por las mismas vuelve a estar en el tablero internacional. Este 7 de septiembre en El Salvador, entró en vigencia el Bitcoin como moneda de curso legal, lo que significa que ya puede competir con el dólar billete. Los otros países que también poseen el dólar como moneda (Panamá y Ecuador) observan esto. Veremos qué camino tomarán, aunque, posiblemente sigan el mismo camino, ya que tienen un alto poder de ingresos por las remesas y con el Bitcoin tendrá menores valores. Otro país que tomará medidas con respecto a esto es Cuba, teniendo en cuenta que el 15 de septiembre su Banco Central será la única institución para regular este tema. Estas acciones reales, sumado a que los países se preparan para una posible crisis del dólar a modo de atenuar problemas y controlar mejor sus finanzas, hace que el Bitcoin se este consolidando en América.  

A su vez, la prohibición china sobre la minería de criptomonedas ha forzado a empresarios del bitcoin a huir al extranjero. Muchos se dirigen a Texas, EEEUU, que rápidamente se está  convirtiendo en la capital mundial de criptomonedas, siendo Paraguay y Río Grande Argentina otros destinos posibles. Esta migración favorece provisoriamente a EEUU, hasta que se determine qué pasará con el impuesto que el presidente norteamericano Joe Biden quiere imponer a las criptomonedas, que en principio no afectaría a los mineros, pero sí a las transacciones y los brokers o corredores de bolsa.

América Latina

Por su parte, para muchos analistas América Latina se encuentra sacudida por gobiernos que se acercan al populismo, o comunismo según los más osados. Lo que realmente se percibe es que las izquierdas o nuevos movimientos sociales -como se vió en las elecciones constituyentes de Chile o las elecciones de México, Argentina, Bolivia y Perú- son quienes más se acercan a las inquietudes reales de la población e interpretan el sentir popular. 

En paralelo, EEUU cuestiona con severidad los gobiernos de El Salvador y Nicaragua que, junto con Venezuela y Cuba, son acusados de autoritarios, buscando que el resto del  continente los acompañe. Gobiernos como el de Chile y Colombia, que son percibidos como aliados por parte de EEUU, pueden perder los comicios en las próximas elecciones presidenciales a mano de movimientos de izquierda. El gobierno de Brasil es el único que critica desde la derecha al gobierno de Joe Biden por ser demasiado socialista, debido a que se preocupa por el Medio Ambiente y Medio Oriente. Por lo tanto, una nueva ola de movimientos de izquierda puede volver a reconstruir la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) que, junto al Mercado Común del Sur (Mercosur) posibilitará trabajar proyectos más sólidos a nivel regional, con el gobierno de China haciendo un giro real hacia un nueva hegemonía.

China hoy se está transformando en el principal socio comercial e inversor directo en América Latina, además de ser quien más vacunas donó y más ayudas ofreció para enfrentar el Covid en la región. Por eso, EEUU avanzó posteriormente con donaciones para enfrentar la diplomacia de las vacunas, como se la conoce. A China, a diferencia de EEUU, no le interesa que orientación ideológica posee el gobierno, solo le interesa poder llevar adelante sus proyectos comerciales y de infraestructura, en el medio ayudaran a quien esté en el poder. Esa parece ser la mayor y principal diferencia con EEUU, que mide todo en base a la ideología y a su definición de democracia. 

Las cartas argentinas

En este escenario internacional de cambio de un poder a otro, es importante que nuestro país juegue sus cartas de forma correcta, para no tener que enfrentarse a la situación de quedar preso ni de uno ni de otro. En este sentido, a fines de enero del 2018, el canciller chino Wang Yi sostuvo que la voluntad uruguaya de convertirse en un “hub” o concentrador del cableado regional para la Ruta de la Seda es “altamente coincidente” con la estrategia china de posicionarse en el centro logístico del transporte, la comunicación y la  industria de servicios del Cono Sur. Por más que el Mercosur lo imposibilita, Uruguay está firmando un Tratado de Libre Comercio con China y construyendo un nuevo puerto, situación que no solo complica a la Argentina sino también a Brasil y Paraguay, dado que este sigue siendo socio de Taiwán.  

Además, Chile reclama cuestiones limítrofes a Argentina, lo que no es más que una lucha por un posicionamiento a largo plazo sobre la Antártida y sobre qué puerto se transformara en el Hub de ese continente. En tal sentido, Puerto Williams (con intereses y capitales americanos) compite actualmente con el puerto de Ushuaia, y ahora se le suman el nuevo puerto que Uruguay está construyendo con la excusa de los barcos chinos y la construcción de un nuevo puerto de aguas profundas en Malvinas por parte de los ingleses. Aun  estamos a tiempo de posicionarnos y no dejar pasar esta ocasión, donde Rusia busca  posicionarse como socio estratégico en esta disputa, no solo apoyando el reclamo argentino sobre Malvinas, sino también siendo socio de un nuevo puerto y Hub en Ushuaia. El agua dulce y el acceso a la Antártida son claves para la geopolítica del futuro.

Economía local

En cuanto a la economía local, tenemos las siguientes alarmas para prestar atención: la primera es que el Banco Central vende 500 millones de dólares por semana para tratar de contener el precio de esta moneda extranjera. Esto se debe a una mayor demanda del billete por la especulación electoral y el resultado positivo de las medidas aplicadas para contener el dólar MEP  o dólar bolsa, dando como resultado una caída en el valor de los bonos utilizados para esta dinámica. Otro punto importante es que las reservas siguen escasas y el gobierno tiene vencimientos a cubrir por delante, como así también la necesidad de afrontar los adelantos de importaciones, por lo cual la sangría de dólares seguirá en aumento, y las presiones cambiarias también.

Desde que asumió el gobierno de Alberto Fernández, es necesario generar divisas y lograr un acuerdo con los acreedores internacionales. Si bien existieron algunos acuerdos y un aumento en la exportación de granos, ambas definiciones de cómo hacerlo están postergadas por la pandemia. Para generar divisas, existe la posibilidad de aumentar la cantidad de ventas de toda la cadena agroindustrial a China, pero actualmente se encuentra complicada por la falta de agua y el traslado del valor del precio al mercado interno. 

En lo que respecta al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), se continúa sin resolución, con negociaciones que parecen ser infinitas, y cada día que pasa los intereses son mayores. Si bien se estima que bajarán la tasa de interés que nos aplican, el gran problema continúa siendo el no tener un acuerdo y el reclamo por parte del FMI de una política económica sostenible y duradera. Es necesario seguir con la investigación de esa deuda y hacerlos corresponsables a ellos, de esa forma Argentina no estará tan sometida internacionalmente.

Crecimiento complicado

Según algunos economistas pesimistas la aceleración inflacionaria y la brecha cambiaria pueden  poner al país frente a un nuevo “Rodrigazo”. Por esta razón, muchos están pidiendo una nueva devaluación del tipo de cambio (ya que demuestra un retraso en el último año del 31,8% frente al 50% de inflación), pero esto se traduciría automáticamente en aumento de precios. Por otro lado, la  restricción de la divisa complica el crecimiento del país, junto a la falta de crédito y el financiamiento externo. Este no es un problema estrictamente de Argentina, por lo que el mundo deberá analizar cómo se sale de esto a nivel mundial. En nuestro caso, si no se logra contener la inflación y el tipo de cambio presiona para una devaluación, se corre el riesgo de una hiper, que de la única manera que puede llegar a ser contenida es a través de un poder político fuerte que modere las demandas del mercado.  

La economía se está recalentando y la construcción comienza a repuntar, pero la industria  cae. Sin embargo, el dólar billete y el dólar MEP se mantienen como la mejor inversión a largo plazo. La inflación sigue en aumento y supera a la proyectada del 29%; alquileres, expensas y cuotas de colegios se incrementaron; en noviembre último aumentó el gas natural comprimido (GNC); y hasta enero del 2022 seguirán aumentando las prepagas. Si bien esto último afecta a las clases medias, lo más complicado es que el 22% de los hogares urbanos se encuentra en inseguridad alimentaria, según el observatorio de la  Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA). La cifra recrudece en hogares del nivel socioeconómico más bajo, ascendiendo al 57%. Si bien la economía, en opinión de los especialistas, tiene un crecimiento del 7%, aún falta mucho para que este aumento llegue a todos los sectores.