Sin ley de Emergencia Covid, que naufraga en el Congreso, Alberto Fernández se prepara para extender, vía DNU, las restricciones con un esquema de intermitencia entre fase 1 y fase 2, a la vez que se evalúa endurecer las medidas para entrar y salir del país a raíz de la aparición de al menos dos casos de la llamada variante Delta, antes mal llamada India.

Esta tarde, Santiago Cafiero y Carla Vizzotti se reunirán con epidemiólogos y expertos para escuchar su diagnóstico. Habrá, anticipan en Casa Rosada, una evaluación favorable del confinamiento de nueve días que permitió, afirman, moderar la curva de contagios e incluso bajarla en algunos lugares.

Pero, además del esquema de intermitencia que continuará, posiblemente con cierres rígidos los fines de semana y fase 2 en los días hábiles, entró en juego otro elemento: el riesgo del ingreso de la variante Delta, que demostró ser más agresiva incluso entre los que están vacunados.

Es lo que se detectó en el Reino Unido: a pesar del altísimo nivel de inmunizados, por encima del 50% de la población, cuando empezó a frenarse la ola de contagios y de casos fatales, la irrupción de la variable india volvió a encender los alertas.

Según la información oficial, publicada el 10 de mayo por la cartera de Salud, hasta ahora se detectaron dos casos en el país. Se trata de dos viajeros que estuvieron en Europa y regresaron al país el 24 de abril vía Francia. Ambos son menores de edad y residentes en CABA.

“Se hizo seguimiento epidemiológico: estuvieron aislados 10 días en un hotel y se hizo rastreo de los contactos estrechos. No se detectaron, en esos grupos, nuevos casos”, confió a elDiarioAR una fuente oficial.

Por el riesgo en torno a la variante Delta, se podrían endurecer el cierre de fronteras que actualmente impide el ingreso de extranjeros con fines turísticos pero autoriza excepciones por razones de trabajo, siempre con la validación de Migraciones.

La pieza a ajustar sería la referida a salidas de argentinos, ahora autorizada sin excepciones aunque con una serie de pautas como la firma de la declaración jurada en la que aceptan que se pagarán los test y, en caso de ser positivos, el alojamiento durante el aislamiento de diez días. A su vez, aceptan que renuncian a ser repatriados de manera excepcional, entre otras pautas.