Desde un punto de vista meramente estético, se ve bonito y muy colorido sobre la camiseta de color neón de Manuel Neuer. El brazalete del capitán del once alemán en los colores del arco iris es realmente llamativo, y el mensaje que el capitán de la selección alemana transmite usándolo es que gays, lesbianas, bisexuales y transexuales son parte de la sociedad: "Nosotros también jugamos para ustedes".

Apoyo a la comunidad LGBTI
Ese colorido brazalete arco iris que lleva el portero nacional causó un breve revuelo. La Federación Alemana de Fútbol (DFB) confirmó el domingo por la noche que la Unión Europea de Asociaciones de Fútbol (UEFA) había inspeccionado la simbólica pieza de tela, pero no tenía nada que reclamar. El brazalete arco iris fue "valorado como un mensaje de la selección alemana a favor de la diversidad y, por tanto, por una 'buena causa'", anunció la DFB a través de Twitter.

La federación había reconocido previamente que "el reglamento establece que se debe llevar el brazalete oficial proporcionado por la UEFA". Sin embargo, Manuel Neuer lleva este brazalete de capitán como señal y "claro compromiso de todo el equipo con la diversidad, la tolerancia y contra el odio y la exclusión", dijo el portavoz de prensa de la DFB, Jens Grittner.

Arrodillarse, señal contra el racismo
El debate se produce tras la primera semana de una Eurocopa más política que cualquier otra competición deportiva anterior. La selección inglesa -y ya no sólo ella- se arrodilla antes de cada partido para hacer frente al racismo. El equipo del seleccionador Gareth Southgate se toma con calma el riesgo de ser abucheado por los propias fans. Es más, Southgate escribió una carta a sus compatriotas ingleses para explicarles en qué consistía la acción.

La UEFA está entre la espada y la pared. Uno de sus principios es el rechazo a los mensajes políticos. Según los estatutos de la UEFA, todo aquel que "utilice los eventos deportivos para realizar manifestaciones no deportivas" infringe los "principios generales de conducta". Sin embargo, el organismo rector ya había acogido expresamente las protestas contra el racismo durante la Eurocopa. Y así, hasta los árbitros se habían arrodillado.

Expertos: preocupación por hinchas neonazis
El próximo miércoles podría ser el comienzo del siguiente capítulo. En Múnich, sede de los partidos de los alemanes, se discute intensamente si el estadio "Allianz Arena” podría iluminarse otra vez con los colores del arco iris para la final de grupo contra Hungríam como ya lo hizo en enero de este año, durante la primera temporada de la Bundesliga. El alcalde de Múnich, Dieter Reiter (SPD), tiene previsto presentar este lunes (21.06.2021) la correspondiente solicitud a la UEFA. "Es una señal importante para la tolerancia y la igualdad", dijo a la agencia de noticias DPA. Eso resulta oportuno porque el Parlamento húngaro acabe de aprobar una ley que restringe los derechos de información de los jóvenes con respecto a la homosexualidad y la transexualidad. La ley se considera una proyecto especial del jefe de gobierno, Viktor Orbán.

Al mismo tiempo, es probable que las autoridades de seguridad de Múnich tengan algo más de lo que preocuparse. En los anteriores partidos de los húngaros en Budapest (0:3 contra Portugal y 1:1 contra Francia), la llamada "Brigada de los Cárpatos" había aparecido en los estadios. Los expertos consideran que la turba de hinchas violentos, vestida de negro, es un grupo paramilitar formado por neonazis. Según informes de agencias, los miembros de la brigada llamaron la atención por us comentarios homófobos y racistas, y también por hacer el saludo nazi.